Quiero verte,
necesito verte,
no preguntes:
“¿Por qué? ¿Qué vas a ganar?”
¡No quiero ganar nada!
Tan solo te quiero mirar,
observarte detenidamente,
y por medio de la vista,
intentar fijarte en la mente, asimilarte.
Verte, verte
de lejos o de cerca.
Verte, verte
días y noches enteras.
¡No desvíes tu mirada!
Es mejor que se intercepten
tenerlas encontradas.
¡No desvíes tu mirada!
Te lo ruego no lo hagas.
¡Quiero presenciarte toda!
segundos, minutos, horas…
Constituir ese tiempo
como un Efímero Instante
donde he conseguido presenciar el infinito,
infinito que es el cielo mismo;
donde no somos “tu” o “yo”,
sino uno los dos.
Mirándote, mirándome… plenamente.
Radha Soami Sánchez Sánchez.
No hay comentarios:
Publicar un comentario