¿Por qué cuando uno pide un café cargado te lo dan caliente?
-Oh! Señor pues es que usted me dijo que lo quería cargado…
-¡Pues sí cabrón, cargado de café y no con agua hirviente!
Se necesita ser o muy chingón o muy tarado -yo creo tener algo de ambos-, para comenzar a escribir desde este tipo de cosas un texto, e incluso no faltara algún “puro manantial de sabiduría conocedor de letras” que me critique de escritura mediocre, de composiciones aberrantes, sin sentido, sin chiste… pero es necesario hacerles notar algo:
¡LA GENTE NO SABE ESCUCHAR Y POR ESO NO SE ENTIENDE!
Cuantos conflictos se hubieran evitado con tan solo prestar atención a lo que el otro se encontraba hablando, cuantos: debates, polémicas y peleas absurdas; cuantos jalones de greñas, pellizcos y guerras.
Es sorprendente, triste y al mismo tiempo detestable que esto suceda en nuestra avanzada civilización del Sigo XXI. Acá, la clonación, ya no es ni sacrilegio ni sueño, las maquinas han avanzado de tal manera que el trabajo humano ha sido desvalorizado, tenemos televisores de pantalla de plasma, automóviles deportivos-aerodinámicos, aviones supersónicos y más que súper, internet con el acceso a todo el mundo (aunque no sean estas cosas para todo el mundo)… en fin no se que cuantas cosas más, pero pese a ello seguimos sin escuchar.
Por ello no me sorprende, que cuando me sincero y te digo “te quiero”, me respondas sin siquiera haberme escuchado una sarta de tonterías y vulgaridades, sin siquiera ponerte a pensar en lo que expresé, respondes: pero si no hemos salido en mucho tiempo a lugares caros y divertidos -tu bien sabes que soy pobre y aburrido-, no me compras nada, ni un regalo, ni un presente. Para terminar sentenciando injustamente “tu no me quieres”.
Este día he decidido ponerle fin a esto y para evitar los malos entendidos (por supuesto contigo, con los demás los malos entendidos me importan poco menos que un pito), dejar de decir te quiero por medio de fonemas que lleguen a tu oído, para darle rienda suelta al resto de los sentidos.
Radha Soami Sánchez Sánchez
No hay comentarios:
Publicar un comentario